Pastoral Vocacional

Preguntas frecuentes

La vocación es un llamado, un llamado de Dios a seguirlo más de cerca. Dios quiere que todos lo sigan y para eso nos llama a todos a la santidad a través de una vida cristiana coherente, pero quiere tocar el corazón de algunos y nos llama a seguirlo de una manera más íntima y cercana.

Para descubrir tu vocación es necesario:

  • No tener miedo, recordar las palabras del Santo Padre Benedicto XVI: “¡No tengáis miedo de Cristo, Él no quita nada y lo da todo!”.
  • Hacer silencio para escuchar la voz de Dios que habla de distintas maneras, pero el ruido del mundo no nos deja escuchar.
  • Acercarte a Dios y conocerlo cada vez mejor, buscar momentos para encontrarte con Él, a través de la Eucaristía, la oración, visitarlo en el sagrario y aprender a verlo en los demás.
  • Comprender cada vez mejor lo que ocurre en tu interior, cuales son tus anhelos más profundos para así descubrir cuál es el llamado que Dios tiene para ti, para que seas verdaderamente feliz.
  • Buscar un acompañamiento espiritual de personas de Dios, que tengan experiencia de encuentro con Él y que sean prudentes.

A través de un proceso de búsqueda seria, responsable y honesta de tus deseos profundos confrontados en la oración y en la realidad del mundo. Es conveniente en esta etapa buscar a alguien que te acompañe para poder hacer un buen discernimiento. Dedicar tiempo de oración y de apostolado.

Es un proceso por medio del cual, se ayuda a cada persona, a que se acepte a sí misma, entre en procesos de reconciliación con Dios, consigo misma y con los demás, discierna la voluntad de Dios para su vida y se abra a sí a la experiencia liberadora del amor de Dios.

  • Para clarificar la opción vocacional y para no vivir sola las inquietudes y preguntas que brotan de este momento histórico.
  • Para obtener herramientas que permitan elegir y discernir la propia vocación.
  • Es una ayuda para el conocimiento personal, descubriendo valores, cualidades, límites y ambivalencias de la propia forma de vivir y de pensar, que te hace crecer en lo afectivo y en lo humano.
  • Para conocer a la congregación, carisma, espiritualidad, a través del contacto con las religiosas.
  • Para conocer la misión apostólica de la congregación.
  • Se propician encuentros de oración, lecturas y ejercicios espirituales suscitando el compromiso apostólico misionero.

Tú, ningún acompañante serio puede hacerlo por ti. Es una responsabilidad personal. Quien te acompaña confronta y recoge lo que tú dices únicamente para clarificarte.

Lo primero es tener un acompañamiento espiritual sistemático, es decir periódico. Durante un tiempo suficiente.

Puedes escribirnos a ludydelsagrario@gmail.com expresando tus deseos de ser acompañada, dar tus datos y se pondrán en contacto contigo.

Sí, tienes que ser mayor de edad o tener como máximo 25 años en el momento de entrar. No de iniciar el acompañamiento.

La vocación no se puede escoger, lo que si se puede es descubrir. Desde antes que nacieras, Dios tiene un designio para ti, Él sabe cual es la vocación con la que serás feliz a plenitud, lo que nos toca hacer es “Descubrir” cual es esa vocación y para ello debes recordar que tienes que acercarte a Dios y comprenderte mejor. De lo que se trata es de aceptar libremente el llamado que Dios nos hace y responder a él con generosidad, conscientes de que este es el camino que debes recorrer para alcanzar la plena felicidad.