Proyectos

Proyecto Pastoral Provincial

El Proyecto Pastoral, es una herramienta útil y necesaria para poder organizar nuestras tareas, dándoles un sentido que nos impida caer en la dispersión, busca, ante todo, un camino de santidad como elemento indispensable para traducir pastoralmente nuestro ser comunional.

Etimológicamente communio (comunión) significa llevar la carga, la tarea, el servicio o la responsabilidad en común. Es decir, asumir la solidaridad como nota cualificante de la caridad en cuya perfección consiste la santidad.

Con este espíritu, hemos acogido la voluntad de Dios, para discernir y elaborar juntos un Proyecto Pastoral Provincial, que sirva como referencia a todas las comunidades y obras. Cabe resaltar que no es la panacea universal, por tanto, jamás sustituirá el Evangelio ni las Constituciones, está al servicio de ambos. Sin embargo, es imposible caminar en comunión si no tenemos un proyecto en común.

Este proyecto que ha de comprender nuestro ser, acoger, dejarse transformar, celebrar, vivir y trabajar, por lo que debe ser elaborado en sus comunidades y obras con sencillez, humildad, intensa oración, discernimiento en común, una gran dosis de renuncia a criterios particulares y, sobre todo, un ardiente deseo de ser “Discípulos y misioneros en comunión, predicando la Verdad y Portando la luz de Cristo, para la vida de nuestros pueblos”. Los Proyectos particulares deben nacer de esta espiritualidad, para que tengan la fuerza de entusiasmar el corazón de muchos.

Es un paso perfectible, como todo lo humano, pero lleno del deseo de caminar en comunión desde el Carisma, vida y acción, para que nuestros pueblos tengan vida. Estamos seguros de que a lo largo de los próximos años lo iremos puliendo y perfeccionando, con la ayuda de Dios y la puesta en práctica de sus virtudes, objetivos y estrategias.

Recordemos que un Proyecto Pastoral y su correspondiente plan, no coartan la creatividad pastoral; como en el deporte, simplemente delimitan el campo, establecen reglas claras e indican los puntos comunes de acción; si ellos faltasen en lugar de juego, tendríamos caos.