400 Años de su fallecimiento

Presentación

Santa Rosa de Lima, primera flor de santidad del continente americano, es una muestra clara y contundente de que el Evangelio de Jesucristo cuando es recibido con un corazón abierto a la gracia, transforma la vida de una persona. Es bueno recordar siempre que la santidad no consiste en una vida extraordinaria, sino que es, sobre todo y ante todo, una vida transformada por el Espíritu Santo, el gran don de Cristo resucitado (cf. Jn 20, 22-23; Hch 2)

La vida de Santa Rosa de Lima es, en cierta manera, conocida por un buen porcentaje de católicos. Históricamente se sabe que en sus 31 años de vida se caracterizó por una intensa oración, su apasionado amor a la Eucaristía, su amor a los pobres y su gran devoción a la Madre de Dios. Además, y quizás esto es lo que más de ha puesto en énfasis, la existencia de esta mujer estuvo marcada por la penitencia, que la llevó a vivir abrazada a la cruz de Cristo. (cf. Mt 16, 24)