Pastoral Vocacional

Testimonios

Mi corazón está de fiesta… Jesús entró en él

Esta es mi historia vocacional, la misma que fue traspasada por la mirada del amor de Dios que un día me invito a seguirlo.

Mi familia era católica e íbamos a misa todos los domingos. Recibí todos los Sacramentos: Bautismo, Primera Comunión y Confirmación, pero fue en mi Primera Comunión donde Jesús empezó a hacerse más importante en mi vida, haber realizado mi preparación hizo que mi corazón ansiara este momento. Recuerdo que después de esta maravillosa celebración mi corazón estaba de fiesta, porque Jesús había entrado en mi corazón, y pienso que en ÉL era más grande la alegría, pues ya le pertenecía por completo, y Él que me amaba con misericordia, me esperaba también en la confesión.

Estando en secundaria vi a muchas Hermanas Religiosas Dominicas y lo que me causó curiosidad en ellas fue la manera alegre de cómo llevaban a Cristo en sus vidas, en las misiones, a lugares donde había necesidad, en las jornadas, en las Adoraciones al Santísimo, fue en cada una de estas situaciones, donde al escuchar a Dios, por medio de ellas, quede maravillada del amor de Cristo que sabía esperarme cada día.

Así que estando en 5to de secundaria pedí que una hermana me hiciera acompañamiento vocacional, y así fui descubriendo en las jornadas vocacionales como dar respuesta generosa a ese llamado. Lo primero era conversar con mis padres, fue mi mamá quien apoyo mi decisión, pero mi papá se opuso pues no creía en nada.

Un suceso que cambió mi vida, fue la muerte de mi Padre, esto fue un duro momento para toda mi familia, pero allí en medio de ese dolor, fue donde descubrí el paso de Dios en mi vida, mi Padre murió aceptando a Dios y diciéndome: ¡Si quieres servir al Señor, tienes mi permiso! Aún en el dolor, había paz pues vi la fortaleza que Dios me daba para poder seguirle, llevándolo a Él a todos mis hermanos que no lo conocían, motivando a más jóvenes a vivir un encuentro con Cristo en donde se encuentre.

Un 11 de febrero, día de la Virgen de Lourdes, fue mi ingreso al postulantado, enamorada de Cristo, seguí a mi amor, esforzándome cada día, y un 27 de marzo del 2016 ingresé a mi noviciado, con ganas de seguirle amando, con ganas de seguir mi vocación de Dominica educadora enseñando a más almas que deseen conocerlo.

Te invito a seguir esta aventura con ÉL, pues nos espera y nos invita a escuchar su voz.

Hna. Eliana