Pastoral Vocacional

Testimonios

¡Una historia fascinante!

Mi nombre es Karen, tengo 19 años y pertenezco a la congregación DOMINICAS DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN.

Mi historia empezó cuando estaba en quinto de secundaria, fue allí que quedé rendida a los pies de Cristo, pues no había sentido antes esa inquietud, además, recuerdo que unas hermanas Dominicas fueron a mi colegio para invitarnos a una jornada vocacional, a lo que mis padres se opusieron, por otro lado estaba preparándome para estudiar contabilidad. Tuve enamorado, fui con mis amigos a fiestas, paseos, etc. Hasta que lo conocí, jamás había sentido algo así, nadie había insistido tanto como Él, tenía un nombre hermoso JESÚS DE NAZARET. Me di cuenta que aquel vacío que buscaba llenar, estaba lleno; ya no me importaba lo demás, el miedo que sentía de que mis padres me dieran la espalda, que mis amigos me fastidiaran, de que mi familia se divida, el dejar mi carrera, todo ese miedo se fue, lo puse en sus manos y le pedí que me ayudara.

Hice mi discernimiento vocacional con las Hermanas Dominicas, pude ver cómo vivían con alegría su vocación, especialmente con los jóvenes y niños, el trato que daban a la gente, se daban a la misión, es allí donde me dije: ¡Aquí me quedaré! Fue y es una experiencia muy bonita, una experiencia de Dios.

En esos días mi madre vino a verme decidida a llevarme de vuelta a casa, pero Dios me dio la fuerza de hablarle y decirle que había encontrado mi felicidad, ella al verme convencida de lo que le estaba diciendo regresó a casa tranquila y feliz.

Llevo dos años en el convento, estoy como postulante y sobre todo estoy feliz de estar aquí, entregándome cada día al Señor y a mis hermanos.

LUZ Y VERDAD PARA TI.

Hna. Karen