Pastoral Vocacional

Testimonios

Las casualidades no existen ¿Quieres seguirlo?

Quiero compartir con ustedes cómo fue que me enamoré de Jesús y decidí seguirlo.

Desde los 12 años planeé mi vida y me tracé una meta, ser la mejor doctora del mundo, ayudar a quien lo necesitaba y ser exitosa. Jamás pensé en alguna otra opción más, pero para Dios ese no era mi camino.

A la edad de 14 años me invitaron a una jornada vocacional, no tenía la más mínima intención de ir, pero por acompañar a una amiga que al final no fue, terminé asistiendo a la jornada.

No muy feliz y molesta aún con ella por dejarme sola no prestaba atención, sin embargo, la primera noche de esa jornada me marcó para siempre. Había sido un primer día con temas, mensajes y testimonios que poco a poco me iban cuestionando y una pregunta me tumbó ¿Quieres seguirlo?, no pude responder al instante y pasó un tiempo para dar una respuesta.

Luego de esa jornada, fueron casi dos años de dudas e incertidumbres, luchas constantes, pues trataba de vivir como una chica normal: estudiaba, iba a algunas fiestas, salía con mis amigos y tenía una familia a la que amaba mucho, pero había un vacío dentro de mí que no sabía cómo llenar.

Tenía miedo de enfrentar a los demás, me gustaba un chico, pero no satisfacía lo que mi corazón anhelaba, solo en los momentos en que estaba a solas con Jesús podía sentir un inmenso gozo y una paz que solo me impulsaba a seguirlo, poco a poco mi amor por Él crecía y cada día podía sentir de cerca cuánto me amaba.

El amor solo se paga con amor y es así como decidí seguirlo y ser toda de Él, no lo planeé ni tampoco lo pensé, pero Él ya había pensado en mí, “Dios escribe derecho en líneas torcidas”, no importa las circunstancias Él se vale de todo para seducirte y te llama, no tengas miedo y síguele.

Hna. Milagros